Preguntas frecuentes
¿En qué se basa el modelo educativo de la UAI?

Nuestro modelo educativo es único en Chile y complementa la formación profesional de los alumnos con un programa de Artes Liberales. En 2016 firmamos un acuerdo de apoyo docente y asesoría con la Universidad de Columbia, que aplica este programa desde 1919 al igual que otras universidades de prestigio en el mundo, como Harvard y Stanford, por nombrar solo algunas.

Nuestros alumnos estudian 4 años de carrera y, con 1 año adicional, se titulan con un magíster de especialidad. Esta malla considera también deportes e inglés.

En cuanto al programa, se imparten los conocimientos específicos de la carrera que se elige, pero además todos los estudiantes de la UAI deben cursar asignaturas de Artes Liberales, tales como ciencias, historia, arte, filosofía, literatura, expresión oral, escritura argumentativa, lectura crítica y ética.

¿Qué ofrece este modelo educativo?

Ofrece conocimientos generales y destrezas intelectuales como complemento a la formación profesional.

Las capacidades que adquieren con las Artes Liberales sirven por mucho más tiempo, incluso después de la universidad y el trabajo. Le dan sentido a la vida.

Vivimos en un mundo cambiante, donde especulamos permanentemente sobre lo que pasará en los próximos 10, 20 o 30 años, y nadie lo sabe con exactitud.

Por eso vamos más allá de los conocimientos específicos. No se trata de lo que sabes, sino cómo piensas: ¿Estamos haciendo las preguntas correctas?¿Estamos dejando de lado algún punto de vista?¿Ese camino que todos siguen me lleva donde quiero ir?

De eso se trata este modelo educativo, de generar una experiencia integral, que transforma tu modo de mirar la vida.

¿De qué le puede servir a un ingeniero, por ejemplo, saber de filosofía o historia?

Apuntamos a provocar un cambio en la mirada de nuestros alumnos, con una enseñanza que complementa la formación profesional con una educación liberal. Queremos formar profesionales que además sean personas que se proyectan más allá del conocimiento específico que tengan de una disciplina.

¿Cómo puede aportar a las habilidades de liderazgo?

Hoy los grandes líderes requieren de una mirada amplia para analizar lo que viene; flexibilidad intelectual y creatividad para resolver los problemas que se presentan de manera imprevista, capacidad de adaptarse con rapidez a los cambios, y abiertos al debate de ideas.

¿Las Artes Liberales tienen que ver más con el pasado?

Todo lo contrario. La realidad se vive y aprovecha mejor cuando se entiende. Y para entender se necesita ser crítico de lo que hay, saber hacer las preguntas correctas y ser capaz de dar respuestas innovadoras.

La tecnología cada día crea nuevas herramientas, que rápidamente van dejando obsoletas a otras y con ello los conocimientos específicos que se tenían.

Las Artes Liberales tienen por finalidad mirar al pasado, no para añorarlo y marcar el paso, sino para darle un sentido y adaptarse a esos avances del futuro.

Es muy importante conocer cómo ha evolucionado el pensamiento humano, esencialmente porque así como somos capaces de hallar soluciones, también debemos aprender de los errores, por ejemplo, de la forma en que una idea innovadora no tuvo el marco ético imprescindible en toda acción humana, y que al final su aplicación causó más daños que beneficios.

¿Por qué la enseñanza para el futuro debería basarse en las Artes Liberales?

Hoy el mundo cambia constantemente, y quienes lideran ese cambio han encontrado en las Artes Liberales el camino para cuestionar lo que hay y anticiparse a lo que viene.

La innovación debe tener una corriente profunda de humanidad y responsabilidad para que logre impactar en las personas. Si nos fiamos solo por números y nos alejamos de las personas se corre el riesgo de llegar a ninguna parte.

¿Cuál es la visión de ese futuro y cómo se preparan para ello en la UAI?

Creemos que con este modelo damos un paso adelante, sin dejar de mirar las huellas de quienes iniciaron el camino de lo que es hoy la Universidad Adolfo Ibáñez, y que hace 64 años se atrevieron a innovar, a salirse de la comodidad y del lugar común para crear algo nuevo para la época como fue la formación en negocios, y que hoy es imprescindible para el mundo global en que vivimos.

Tenemos un “ecosistema” que nos da optimismo para el presente y lo que viene. Pensar con libertad es el único camino al futuro.

Contamos con un modelo único, profesores de excelencia y atentos a las nuevas tendencias, alumnos diferentes con ganas de marcar la diferencia y nuestros campus en Peñalolén y Viña del Mar, en cuya arquitectura se refleja ese espíritu diverso, creativo, apartados de una sola línea, donde convergen miradas y observamos el entorno con amplitud, enfocados siempre en el horizonte, en lo que vamos a salir a explorar.

¿Cómo debieran ir mutando las carreras? ¿Para dónde va la educación del futuro?

Más vale estar preparado para un cambio importante en la vida cuando llegue la inteligencia artificial, que viene a pasos acelerados, y por eso estamos apostando por la formación de Artes Liberales, porque le permite a la gente tener una base poder reinventarse.

Si han estudiado Historia habrán conocido una serie de fenómenos que podrían pasar ahora; si han aprendido Filosofía lograrán entender temas que son permanentes en la problemática humana y que repiten desde los griegos. Y si tuvieron Literatura conocerán los distintos caracteres humanos y su forma de pensar y actuar.

Suele decirse que las Artes Liberales son cosas de pasado, pero todo lo contrario: son materias permanentes para que los hombres aprendan a moverse en el futuro. En todas las épocas se han usado con ese propósito.

¿Por qué una empresa debería contratar a un profesional de la UAI que estudió con este modelo?

La complejidad del mundo actual y los cambios acelerados que provoca la tecnología necesitan de profesionales flexibles, capaces de adaptarse con rapidez y abiertos al debate de ideas.

Los profesionales de la UAI tienen la claridad necesaria para fijar objetivos y no solo seguirlos, mirar un problema de manera crítica, multidisciplinaria y hallar soluciones innovadoras.

El mundo laboral necesita pensadores libres. Y no estamos hablando de filósofos abstractos, sino de seres humanos propositivos, líderes capaces de tomar decisiones, pero que a la vez están conscientes de que sus actos tienen un efecto en el entorno, por lo cual basan su proceder en un profundo marco ético de respeto y responsabilidad hacia los demás.

Esta sólida formación centrada en la persona y sus posibilidades también es la base para emprender nuevos caminos y las ganas de hacer las cosas de una manera distinta, lejos de lo conocido. Alentamos el emprendimiento, eso forma parte de nuestro ADN.